Dedicado a las que cenan flojo y desayunan fuerte...
Ahumado del tabaco de tus labios, cocido del sudor de tu piel, asado al calor de tus entrañas, y frito con tus caprichos... Así que antes de que salga el sol huiré de ti, y me venderé crudo...
Bienaventuradas las gordas, que al final son las que brindan mejores banquetes y, a las 6 de la mañana, lo pagan todo, lo de ellas y lo de las demás, he aquí las corderas de Dios que brindan pecado al mundo...
Mostrando entradas con la etiqueta Las gordas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Las gordas. Mostrar todas las entradas
11 de noviembre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)