La violencia existe, y se puede aplicar de formas indirectas y el ser humano lo ve totalmente distinto, veamoslo con dos ejemplos drásticos que es como mejor se ve.
Un violador fuerza a una chica y le caen 30 años de cárcel, otra chica no tiene mas medio para vivir que vender su cuerpo y el cliente (pseudoviolador) queda impune por 50 euros. O los 30 años son demasiados o los 50 euros escasos. Podemos pensar que la diferencia reside en la voluntariedad de tal acto, pero ninguno de los dos casos es voluntario (salvo raras excepciones), ¿que pasaría si un violador rico y poderoso, en vez de violar a una chica y exponerse a 30 años de cárcel, consigue arruinarla y sobornar a la gente para que nadie la contrate? al final coaccionará a la chica y conseguirá su objetivo a cambio de 50 euros. Pues eso es lo que pasa en la realidad, lo que pasa que ese violador rico y poderoso es la sociedad en si misma y el proceso de arruinamiento de la chica y soborno a los empresarios no es directo, ni inmediato, ni a cargo de una sola persona, por eso no lo vemos claramente. El grado de violencia es el mismo, pero el ser humano se queda en la superficie, y lamentandolo mucho si analizásemos las cosas de forma mas profunda mas de la mitad de mis conocidos estarían en la cárcel, en cambio son personas respetables con 50 euros de menos.
Se debería penalizar a los clientes, actualmente y a efectos prácticos es como si se pudiese violar y salir libre bajo fianza por 50 euros, me parece una aberración.
Violencia, violencia, violencia.
Los policías, mucho antes de sacar el tolete, el día que se apuntan a la academia, ese día asestan su primera paliza a la sociedad. No hay diferencia en el grado de violencia ejercido si llevan a cabo un desahucio de un anciano pacíficamente o si por el contrario el anciano patalea y el policía extiende su tolete y le golpea. En el primer caso podríamos llegar erróneamente a considerar que el policía no ha sido violento y que solo ha hecho su trabajo, pero si el policía necesita hacer uso de su tolete entonces gritamos y decimos que ese policía es un violento, pero la única diferencia entre las dos situaciones es el grado de insumisión del desahuciado, no el grado de violencia del policía, que en ambos casos es el mismo.
Violencia, violencia, violencia.